Madre de Devs. Música y liturgia medieval
Loor de Santa Maria (SXIII)
Cantigas del rey Alfons X el Sabio
Misteri d’Elx (S.XV)
Drama para la Fiesta de la Asunción y gozos de la Virgen María
Llibre Vermell (S.XIII/XIV)
A la Virgen María de Montserrat
Canto de la Sibila (S.XIV/XV)
Santa Maria intercede por nosotros

De la Edad Media se conserva un importante número de composiciones de tema escatológico. Las más llamativas, por su entronque con el pasado clásico, son los planctus, que lloran la desaparición de un personaje relevante de la sociedad civil o de la eclesiástica, a no ser que se trate del planctus de María Magdalena, vinculado a los dramas litúrgicos y los cantos proféticos. Es célebre, entre otros, el lamento que entona la Vírgen en el drama litúrgico del Misteri d’Elx Ay, trista vida corporal. Tampoco faltaron en el Medievo las composiciones relacionadas con el ritual funerario, canciones de amor y muerte. En definifiva, un variadísimo repertorio de temática macabra constituido por lamentos, danzas de la muerte, canciones de amor y muerte, cantigas, conductus y motetes, cantos proféticos y otras formas de expresión poético-musical como antífonas y tropos, no son sino reflejo de las preguntas que el ser humano se ha hecho siempre sobre el más allá, sobre el sentido de la vida y de la muerte tras la que se abre un hueco de temor o de esperanza. Un vacío que constituye un terreno fértil para el pensamiento y las artes, y que es el eje en torno al cual gira nuestra religión. Uno de los cantos proféticos más conocidos de la Edad Media es el conocido como Canto de la Sibila. Las sibilas eran mujeres que se las creía inspiradas por los Dioses, siempre vírgenes, de temperamento huraño, profetas, y se empezó a hablar de ellas en el Siglo V antes de Cristo, alcanzando pronto una gran popularidad. De todas ellas es la Sibila Eritrea la que nos anuncia el día del juicio final y la llegada de Jesucristo. El acróstico griego es traducido al latín y después a las lenguas románicas a partir del siglo XIII, siendo muchas las versiones que hoy en día se conservan del Canto de la Sibila, una de las primeras conocidas la Cantiga Madre de Deus del Rey Sabio Alfonso X, otras versiones de este canto profético se conservan en distintas catedrales adaptándose al tiempo y la necesidad, tal y como ocurrió en Toledo.

Desde su creación el año 1987, el grupo Capella de Ministrers, bajo la dirección de Carles Magraner, ha desarrollado una importante tarea investigadora y musicológica en favor del patrimonio musical español, desde el medievo hasta el siglo XIX. El resultado, transformado en testimonio musical, conjuga a la perfección tres factores clave: el rigor histórico, la sensibilidad musical y un incontenible deseo de comunicarnos y hacernos partícipes de estas experiencias. La actividad concertística de la formación ha sido muy intensa desde el inicio de su actividad, recorriendo las mejores salas de música de España, su proyección es también internacional. El ensemble ha realizado más de 1500 conciertos en los cinco continentes. Esta trayectoria de estudio y recuperación de la música antigua ha quedado recogida en los discos que ha grabado para EGT, Blau, Auvidis y CDM, sello discográfico exclusivo de Capella de Ministrers, obteniendo muy buenas críticas por parte de la prensa especializada, además de premios y distinciones entre las que destacan Mejor Producción Discográfica otorgado por el Ministerio de Cultura y el Premio Internacional de Música Clásica 2018 (ICMA) en la categoría de Música Antigua por su disco Quattrocento y el Premio Carles Santos de la Música Valenciana 2018 al mejor disco de recuperación de patrimonio por La ruta de la seda.
Carles Magraner nace en Almussafes (La Ribera Baixa. Valencia) y aquí mismo inicia sus estudios musicales, que continúa después en los conservatorios de Valencia, Carcaixent, donde obtiene el título de profesor de violonchelo y el Conservatorio Superior de Valencia. Muy pronto, se siente cautivado por la música antigua y se especializa en violonchelo barroco y viola da gamba, con estudios en Barcelona, Madrid y Tolouse. Además, cursa varios seminarios sobre música medieval, renacentista y barroca, complementando su formación en música ibérica de entre los siglos XI-XVIII. Obtiene el Premio a la Creatividad Musical de la Universidad de Valencia en los años 88 y 89 y del Ministerio de Cultura de jóvenes intérpretes. Carles Magraner es Máster en Música en la especialidad de música antigua y Doctor en Música por la Universidad Politécnica de Valencia. Ha desarrollado una gran actividad concertística como solista y en diversas agrupaciones de cámara, pero también ha compartido sus conocimientos como profesor en diversos conservatorios. Su faceta más conocida es director fundador de Capella de Ministrers desde 1987.