
Tras las funciones de La flauta mágica, el 75 Festival Internacional de Santander ha inaugurado su programación sinfónica y de piano con la Mahler Chamber Orchestra, a la batuta del maestro Daniel Harding y con el genio del piano Daniil Trifonov como solista. Una propuesta que, en esta edición de aniversario, representa la mejor tradición orquestal y pianística del FIS, y que ha agotado las localidades.
El debut de Daniil Trifonov en Santander ha despertado un enorme interés, acompasado a la figura del maestro Daniel Harding, actual director musical de la Accademia Nazionale di Santa Cecilia de Roma y recientemente designado como sucesor de Gustavo Dudamel en el cargo de director musical y artístico de la Filarmónica de Los Ángeles (LA Phil). Harding asumirá el cargo de manera oficial al inicio de la temporada 2027-2028, con un contrato de seis años.
Trifonov interpreta como solista el Concierto para piano y orquesta n.º 1 en re menor, op. 15, de Johannes Brahms (1833 – 1897), compuesto entre 1854 y 1858 y considerado, por derecho propio, una obra maestra del romanticismo. Caracterizado por su tono trágico y dramático, en él la orquesta dialoga de igual a igual con el piano, para construir una obra a gran escala sinfónica y de profundo trasfondo emocional, vinculado a la crisis por el intento de suicidio de Robert Schumann.
Combinando una técnica consumada con una sensibilidad y profundidad excepcionales, las interpretaciones de Trifonov despiertan admiración. Figuras legendarias como Martha Argerich creen que «lo tiene todo y más: ternura y también un toque demoníaco. Nunca había oído nada igual. Para The Times es «sin duda el pianista más asombroso de nuestra era». Nacido en Nizhni Nóvgorod en 1991, Daniil Trifonov comenzó su formación musical a los cinco años y asistió a la Escuela de Música Gnessin de Moscú como alumno de Tatiana Zelikman, antes de continuar sus estudios de piano con Sergei Babayan en el Instituto de Música de Cleveland. También ha estudiado composición y escribe música para piano, conjunto de cámara y orquesta.

Director Musical de la Orquesta de París entre 2016 y 2019 y Director Invitado Principal de la Orquesta Sinfónica de Londres entre 2007 y 2017, Daniel Harding ha recibido el título vitalicio de Director Laureado de la Mahler Chamber Orchestra (MCO), con la que lleva trabajado durante más de 20 años. Invitado habitual de las orquestas más importantes del mundo, como la Filarmónica de Viena, la Filarmónica de Berlín, la Orquesta Real del Concertgebouw, la Orquesta Sinfónica de la Rundfunk de Baviera, la Staatskapelle de Dresde, la Orquesta Sinfónica de Londres o la Filarmonica della Scala, en 2002 recibió el título de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras por parte del Gobierno Francés, y en 2017 fue nombrado Oficial de las Artes y las Letras. En 2012 fue elegido miembro de la Real Academia Sueca de Música, y en 2021 recibió la Orden del Imperio Británico (CBE) en la ceremonia de Año Nuevo. Es también piloto de línea aérea.
Desde que se fundó en 1997, la Mahler Chamber Orchestra (MCO) se ha consolidado como una de las orquestas de cámara más reconocidas del mundo. Funcionando como un «colectivo global», la MCO está liderada por sus propios músicos en colaboración con su oficina central, que tiene sede en Berlín. Los miembros de la orquesta, que vienen de unos veinticinco países diferentes, se reúnen para cada gira o proyecto. El diálogo inherente a la música de cámara y la escucha atenta y unánime son fundamentales en el sonido del grupo; una filosofía inspirada por el mentor fundador de la orquesta, Claudio Abbado, que la MCO denomina The Sound of Listening (El sonido de la escucha).
La Sinfonía n.º 8 en sol mayor, op. 88, de Antonín Dvořák completó esta primera cita sinfónica.
Imágenes: © FIS / Pedro Puente