
El tenor Piotr Beczała, una de las grandes estrellas del firmamento operístico y que debutaba en el Festival Internacional de Santander; y la soprano Kathryn Lewek, que conquistó la Sala Argenta como La Reina de la Noche en la ópera La flauta mágica que hace escasos días inauguró esta 75 edición, protagonizaron la Gala Lírica del FIS. Una velada de primer nivel a la batuta del maestro José Miguel Pérez-Sierra y junto a la Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS), en una jornada que cuenta con el patrocinio de Unicaja.
En el programa, una selección de arias y dúos de óperas de Giuseppe Verdi (Rigoletto, con números como «Caro nome» o «Parmi veder le lagrime»), Gaetano Donizetti (como las famosas «Regnava nel silencio» y «Tombi degli avi miei» de Lucia di Lammermoor), Georges Bizet y su Carmen, con el dúo «Parle-moi de ma mère» y las arias «Je dis que rien ne m’épouvante» y «La fleur que tu m’avais jetée», La Traviata («Ah, fors’è lui... Sempre libera», «De’ miei bollenti spiriti» y «Parigi, o cara») y La Bohème de Giacomo Puccini, ópera de la que interpretarán el dúo «O soave fanciulla» y las arias «Che gelida manina!» y «Sì, mi chiamano Mimì». A cargo de la BOS en solitario quedaron además la imprescindible obertura de La forza del destino (Verdi) y el bello intermedio de Manon Lescaut (Puccini), hasta componer una velada que conquistó al público del FIS.