
El Festival Internacional de Santander (FIS) ha clausurado su edición número setenta y cinco reuniendo a más de 40.000 asistentes en el conjunto de la programación diseñada para conmemorar la 75 edición del FIS. Una celebración compartida entre el público y los artistas que ha sumado cincuenta y dos espectáculos en treinta días, entre la capital de Cantabria y otros dieciocho municipios, además de exposiciones y una multitudinaria proyección de homenaje en la plaza Porticada. En el caso concreto del Palacio de Festivales, la propuesta del FIS ha batido el récord de asistencia de los últimos 15 años, al sumar más de 30.000 espectadores entre funciones y conciertos. Los Marcos Históricos superaron las 6.000 asistencias, hasta llegar junto al resto de iniciativas a una cifra total de asistentes que constituye un incremento del 25 por ciento respecto a las cifras de la edición anterior, acentuando la tendencia al alza que ya comenzó en 2024.
«Percibimos un entusiasmo por el Festival que a todo el equipo nos hace muy felices, y estamos muy satisfechos por la respuesta que hemos tenido por parte del público», celebra el director del Festival, Cosme Marina. «Queríamos que esta 75 edición fuese una fiesta, y creo que lo ha sido», considera, «con hitos muy importantes como la apertura con La flauta mágica o el gran cierre con la Orquesta del Festival de Bayreuth; ha sido un Festival muy intenso que creo se ha vivido también con mucha intensidad por parte del público y de los artistas».
«Siempre he dicho que esta 75 edición tenía que ser un punto de inflexión, que este aniversario nos tenía que marcar el futuro del Festival, y creo que ha quedado claro, con el refrendo del público», continúa Cosme Marina, «cómo ha de ser el FIS: un Festival que, indudablemente, busque la calidad por encima de todo, con la lírica muy presente, de una u otra manera, manteniendo fuerte la presencia de las grandes compañías de danza y de las sinfónicas internacionales, y trabajando tanto con nuevos talentos como con artistas que han estado toda su carrera vinculados al Festival». «Pero también», avanza el director, «seguiremos abriendo el FIS a otro perfil de espectáculos, con artistas que en primera instancia quizá no se asociarían tanto a nuestra programación, pero que tienen una gran aceptación y han traído público nuevo al Festival».
El 75 Festival Internacional de Santander comenzó el 2 de agosto con el estreno, ante más de dos mil personas en una abarrotada Plaza Porticada, del documental 75 agostos, que recoge la «memoria sentimental» del FIS y con el que el Festival regresó a este espacio mítico para el público y su historia como obertura a otro esperado regreso: el de la ópera representada. La nueva producción de la Semana Mozart del Festival de Salzburgo, con dirección musical de David Afkham, escénica de Rolando Villazón y con un reparto de primer nivel internacional, levantó el telón los días 3 y 5 de agosto con una enorme expectación. Una energía que se ha mantenido en cada propuesta del Festival hasta su clausura, el 31 de agosto, con el histórico concierto de la Orquesta del Festival de Bayreuth a la batuta del maestro Pablo Heras-Casado, en un espectacular programa dedicado El anillo del Nibelungo de Richard Wagner, con una selección de los números más conocidos de esta Tetralogía y la participación de tres destacados intérpretes wagnerianos: Catherine Foster, Klaus Florian Vogt y Nicholas Brownlee.
Se cierra una edición marcada por la presencia de grandes instituciones musicales europeas, con formaciones como la Mahler Chamber Orchestra, la English Chamber Orchestra, The Constellation Choir & Orchestra, la Orquesta Real de Suecia o la Filarmonica della Scala; solistas históricos de la talla de Grigory Sokolov, Elisabeth Leonskaja o Montserrat Torrent, nuevas figuras como María Dueñas, Daniil Trifonov y Alexander Malofeev y batutas de la talla de Riccardo Chailly, Daniel Harding, Marzena Diakun o el propio Heras-Casado. El FIS sitúa a la lírica, con momentos estelares como la gala protagonizada por Piotr Beczała y Kathryn Lewek, la inauguración y la clausura, junto a la gran tradición sinfónico-operística y la danza en el centro de su celebración. Las actuaciones de las compañías de María Pagés, Blanca Li, la Nacional de Danza y Le Poème Harmonique han sido otros de los grandes hitos de una programación concebida para conmemorar tres cuartos de siglo de historia, en una celebración compartida con el público. Además, ha puesto en marcha las exposiciones Las arquitecturas del Festival, en el Espacio Ricardo Lorenzo del Colegio de Arquitectos de Cantabria, en colaboración con esta institución; y Vínculos, junto al Museo de Altamira.
El Festival Internacional de Santander despide este aniversario con un total de cincuenta y dos actividades, tanto en las salas Argenta y Pereda como en el Centro Botín y los Marcos Históricos, que incluyendo a Santander han llevado la música a diecinueve municipios de toda Cantabria. Según los datos analizados estos días, provenientes del sistema informático de venta de entradas y de los informes de taquilla, catorce de los diecinueve espectáculos de la programación del Palacio agotaron todas las localidades, y los cinco restantes registraron un lleno técnico, al superar el 90 por ciento del aforo. Las dos citas en el Centro Botín agotaron igualmente todo el papel, así como veintiocho de los conciertos de la sección Marcos Históricos.
Estas cifras de asistencia pueden estudiarse también teniendo en cuenta otros parámetros, como el sistema de abonos y venta de localidades, que ha resultado un éxito que ha de agradecerse al público. Cabe recordar que el denominado Abono Bienvenida -destinado a nuevos públicos y del que se pusieron a la venta 150 unidades, - se agotó en el tiempo récord de 40 minutos tras la apertura de las taquillas el 12 de mayo. Ante las peticiones del público recibidas a lo largo del invierno y esta primavera, y para facilitar el acceso a la programación de una audiencia mayor, el Festival ha simultaneado, por primera vez, todos los canales a su disposición para el despacho de abonos y entradas.
Para su 75 edición, el Festival Internacional de Santander combinó consolidación y renovación en su oferta de abonos. Por un lado, mantuvo los dedicados a Orquestas, Danza, Universo Lírico, Piano, Domingos de festival, Sala Pereda y hasta 30 años, renovados la pasada edición; y por otro ha incorporado propuestas como Fin de semana flamenco, adaptadas a la programación de este año. En cifras, el número de abonados ha crecido más de un 30 por ciento en dos años. Al aumento, ligeramente superior al 15 por ciento, registrado en 2025, esta edición conmemorativa ha sumado un nuevo crecimiento, sobre esas cifras del 14 por ciento. Además, la venta de localidades de la programación fuera de abono -con los espectáculos de Rodrigo Cuevas y Arcángel- se adelantó a la campaña navideña.
Aunque aún se está procesando la totalidad de los datos, los avances obtenidos de la venta de entradas señalan también una creciente diversidad de la procedencia del público, con un aumento de la presencia europea (Francia, Reino Unido, Italia y Alemania) y del conjunto de comunidades autónomas de España: cuatro de cada diez entradas se han vendido fuera de Cantabria. En esta edición, el Festival presentó de nuevo un adelanto de su programación en la Feria Internacional de Turismo (Fitur), evento de referencia en el sector turístico y feria líder para los mercados receptivos y emisores a nivel mundial, en el marco del stand de Cantabria. Además, se ha producido un fenómeno nuevo, especialmente significativo entre los espectadores extranjeros: una buena parte de ellos han comprado localidades para cuatro o cinco jornadas consecutivas, fijando así la presencia en Santander de un turismo cultural de alto valor añadido.
Del lado de las audiencias, el Festival crece tanto en impacto online como en medios tradicionales, consolidándose las retransmisiones en directo a través de Radio Clásica, tanto de la programación del Palacio de Festivales como de los Marcos Históricos. Plataformas de difusión que, a través de los socios de la Unión Europea de Radiodifusión (UER), hacen que la programación del FIS llegue a una audiencia de millones de personas en todo el mundo, situando a Santander en el panorama musical y escénico internacional. Para esta edición de aniversario se han acreditado más de cuarenta periodistas, tanto de Cantabria como nacionales e internacionales, para seguir las actividades del Festival.
El Festival Internacional de Santander quiere hacer llegar su agradecimiento a todos sus patrocinadores, institucionales y privados; y mecenas que, junto a las instituciones (el Ayuntamiento de Santander, el Gobierno de Cantabria y el Ministerio de Cultura) y el público sostienen su programación. Las contribuciones de los patrocinadores principales (Fundación Banco Santander, Fundación EDP, El Diario Montañés, Fundación Botín, Audi Hercos-Parayas, Unicaja, la UIMP y la Asociación de Amigos del Festival Internacional de Santander) han hecho posible presentar este 75 Festival con una programación tan rica y variada.
El Festival agradece, asimismo, la colaboración de los Ayuntamientos y de la Diócesis de Santander, trabajo en común que ha permitido llevar los Marcos Históricos al claustro de la Catedral y a los municipios de Arnuero, Bareyo, Castro-Urdiales, Comillas, Escalante, Hermandad de Campoo de Suso, Mazcuerras, Miera, Noja, Puente Viesgo, Rasines, Reinosa, Ribamontán al Mar, Santillana del Mar, Santoña, San Vicente de la Barquera, Suances y Torrelavega, así como a la cueva de El Soplao y al faro de Cabo Mayor, en colaboración en este caso con la Autoridad Portuaria de Santander.