
El 74 Festival Internacional de Santander ha sido el lugar elegido para el estreno en España de Thikra: Night of Remembering, último espectáculo de la prestigiosa Compañía Akram Khan. En una jornada que cuenta con la colaboración de Plenitude, el FIS ha presentado una producción, con todas las localidades agotadas, en la que, en palabras de sus responsables, “el pasado y el presente convergen en un viaje a través de la tradición para honrar a nuestros antepasados, profundamente arraigado en el poder de los rituales”.
En una función imaginada como un encuentro anual, en el que una tribu de mujeres se reúne durante una sola noche para despertar a los espíritus de quienes les precedieron, “el grupo trasciende el tiempo, uniendo el pasado y el presente en un profundo acto de renovación a través de la ceremonia y el recuerdo compartido”. Con dirección y coreografía de Akram Khan, vestuario y escenografía de la galardonada artista saudí Manal AlDowayan, música original de Aditya Prakash, diseño de sonido de Gareth Fry, diseño de iluminación de Zeynep Kepekli, dramaturgia de Blue Pieta y un reparto internacional exclusivamente femenino de bailarinas contemporáneas y de Bharatanatyam -danza tradicional de la India-, Thikra teje una narrativa que es a la vez universal y profundamente personal, que invita a reflexionar sobre nuestro propio patrimonio y los rituales que han dado forma a nuestra humanidad.

Sinopsis de Thikra: Night of Remembering
La Matriarca, la anciana y líder de la congregación, regresa para una noche de encuentro. Junto a dos hermanas —una que invoca y otra que sirve como recipiente ritual—, guían a la tribu para convocar al espíritu de sus antepasados desde la Roca del Conocimiento. Ella simboliza el pasado, las ruinas y la memoria de generaciones que han vivido los defectos cíclicos de la humanidad. Esta noche es un momento para reflexionar sobre su pasado colectivo. A través del recuerdo de su historia y de un pasado colonizado, la tribu encuentra un espacio para sanarse, para trascender, mientras se rinde al ritual de la vida y la muerte. En esta reconexión, hay liberación. Y solo entonces el espíritu ancestral vuelve a descansar, hasta el año siguiente.